domingo, 24 de marzo de 2019

FUERA DEL CALDERO DEL DIABLO


FUERA DEL CALDERO DEL DIABLO
(UN VIAJE DE LAS TINIEBLAS A LA LUZ)
JOHN RAMÍREZ
HEAVEN AND EARTH



     Quizá cuando una familia emigra de Puerto Rico a Estados Unidos no encuentre la prosperidad y el bienestar que buscaba. Puede ser que su destino sea un barrio marginal de una gran ciudad donde la vida de sus miembros se convertirá literalmente en un infierno. Y esto mismo es lo que nos relata John Ramírez en Fuera del Caldero del Diablo, obra escrita en un estilo directo pero altamente sugestivo. Porque John Ramírez, hijo de emigrantes puertorriqueños, no solo nos contará la dureza de la vida en el Bronx, sino que añadirá algo inquietante: su trato con la Santería, el Espiritismo, y, finalmente, con el Palo Mayombe, la práctica más perniciosa de una mal llamada religión.
     Un padre adorador del diablo que se desentiende de su mujer y sus cuatro hijos; al poco dinero que aporta a la familia suma sus grandes ausencias, ya que está ocupado en cortejar mujeres y beber de bar en bar. La familia apenas subsiste con ayudas sociales, pero pasan hambre y frío, puesto que carecen de lo más elemental para sobrevivir, y cuando el padre aparece hay tunda para la mujer y los hijos. John es el mayor de los cuatro hermanos y pronto desarrollará un odio cerval contra el padre, por eso se alegrará cuando a este le vuelen la cabeza de un disparo a la salida de un bar.
       Es lo que hay en el Bronx: dureza, drogas, impiedad. Y tanto es así que una diversión de los vecinos consiste en contemplar desde las ventanas de sus pisos como las bandas rivales pelean entre sí y se ajustan las cuentas; después de estas peleas algunos no se levantarán del suelo. Los asesinatos están a la orden del día y suceden en plena calle; la policía apenas interviene, y cuando lo hace, es de manera meramente protocolaria.
        Una tía de John, hermana de su padre, lo inicia en la Santería a la edad de diez años. Descubre John un submundo en el que están implicados individuos de la más diversa índole y extracción social: abogados, jueces, policías, comerciantes, periodistas, políticos… Aun con miedo, John queda fascinado por las posibilidades que le ofrece la Santería. Con los años irá ganando poder y estatus; el precio, vender su alma a Satanás (a quién llamará papá) y convertirse en su servidor.
      Guiado por brujos de alto rango, comienza a conocer John ese mundo de los espíritus malignos, sus nombres y las funciones que cumplen. Conoce los principados que gobiernan las diversas regiones de la tierra y los diversos espíritus que causan daño de múltiples maneras. Por medio de la intermediación de determinados rituales de magia roja y negra, fundamentalmente, aprende a operar en el mundo intermedio para causar daño en el mundo material. Trabaja por encargo y por dinero, y no rehúye realizar maleficios de muerte. Conforme crece su prestigio y su poder, crece su odio; odio que dirige fundamentalmente contra los cristianos. En este sentido, cuenta cómo llega a realizar gratis maleficios de muerte contra estos, aunque, paradójicamente y para sorpresa de él, algunos no dan el resultado previsto.
         Es de agradecer que John Ramírez no se detenga en los ritos de la magia (la utilización de ese temible caldero, instrumento por antonomasia, en cuyo interior hay huesos humanos y sangre sacrificial), aunque de refilón cuenta cómo los santeros saltan las tapias de los cementerios para captar las almas de los recién fallecidos o cómo merodean por los tanatorios con el mismo fin. Ciertamente son prácticas macabras, pero atienden al propósito de ganar almas para el diablo. Otro modo como lo consiguen es fascinando a la gente con determinadas mancias, ocasión para revelarles el estado de sus vidas y mostrarles un previsible futuro. Todo vale si se trata de apartar a las gentes de Dios y ganarlas para el diablo.
      Conseguido por méritos propios un puesto elevado en la Santería (la cual tiene un orden jerárquico y una organización parecida a la de un ejército), ahíto de prestigio y poder, en una situación en la que no le escasea el dinero ni las mujeres, ni los bares ni los coches lujosos (le tienen miedo y respeto, su presencia impone), a John Ramírez todavía le falta algo, y quizá sea lo más importante. John no es feliz, su vida personal es un fracaso. Ha perdido a su mujer y a su hija, y siente un gran vacío interior. Se da cuenta de que hace lo mismo que su padre hacía, a quien tanto odiaba. Quizá con un resto de lucidez, indudablemente tocado por la gracia, intenta dejar ese mundo y comprueba que no puede. Será castigado incluso con un año de ceguera. Consciencia que no es libre y su interior se escinde. No puede escapar pero lo desea. La sensación que experimenta es la de estar atrapado por barrotes invisibles. Se angustia.
       No voy a entrar a deslindar el arduo proceso que lleva a John a caminar desde las tinieblas hacia la luz. Sí diré que es dramático y pasa por una visión del infierno. John no escapa tampoco a los ataques de los demonios y de sus antiguos correligionarios, pues cualquier deserción o desvío de la Santería o el Palo Mayombe se paga con la muerte.
      Por una serie de circunstancias John visita una iglesia evangélica; allí es poseído por los demonios y se produce una escena dantesca. Pero John insiste en las visitas a la iglesia porque resulta un reto para él echar un pulso a los cristianos y a ese tal Jesús. Tal pulso termina con su bautismo y conversión. A partir de ese momento John Ramírez se convierte en un servidor de Jesucristo y en un predicador del Evangelio.


          Hay personas que habitan en un sueño extraño. O no se enteran o no quieren enterarse, mientras sufren los embates del mal y caminan hacia la muerte, de que el mundo sensible tiene algo de espejismo y es otra realidad la que acecha tras la trastienda de las apariencias. Ponderar testimonios como el de John Ramírez a estas personas les puede llevar a cierto despertar. A mí me resulta muy chocante que personas con formación intelectual y con criterio todavía sigan enclaustradas en las concepciones de un burdo materialismo. Hace cuarenta o cincuenta años la “solidificación” del mundo todavía podía hacer comprensibles este tipo de posturas; pero hoy en día intelectualmente resulta imposible mantenerlas porque el mundo en que vivimos se ha “licuado”, siguiendo la metáfora de Zygmunt Bauman, y no solo en cuanto a instituciones y estructuras sociales o, si a cambios psicológicos se refiere, en cuanto a la asunción sin mayores complicaciones por grandes masas de población de la posverdad, sino, lo que resulta aún más grave, por la pérdida de todo asidero o protección con respecto a las fuerzas disolutorias.
        Que el ciego siga en su ceguera, pero recuerdo que hace años René Guenón advertía de las fisuras en La Gran Muralla; si en los albores del Kali Yuga eran reparables con cierta facilidad, no sucede así en esta época de fin de ciclo que nos ha tocado vivir, ya que el materialismo ha creado una capa que impide el influjo de las influencias benéficas, mientras que, como contrapartida, se abren las brechas por donde penetran las influencias demoníacas. Es así que “la licuación” del mundo únicamente atañe a las protecciones contra la influencia de lo bajo, y tal circunstancia se agrava porque las organizaciones de orden espiritual cuyo cometido, por lo menos en parte, era la defensa, se repliegan sobre sí mismas. El viaje de John Ramírez desde las tinieblas a la luz, me lleva a considerar que La Gran Muralla tiene lienzos derruidos y parte de sus bastiones han sido tomados, pero, aun así, cabe la esperanza, porque sigue resistiendo los embates del mal.

     Si quieres ver un documental en el que John Ramírez habla de sus experiencias, pincha aquí:Documental sobre John Ramírez

                          Jesús Cánovas Martínez©
                          Ad astra per aspera.

domingo, 3 de junio de 2018

PRESENTACIÓN DE AIRES DEL SUR (TERCERA TANDA)

PRESENTACIÓN DE AIRES DEL SUR (TERCERA TANDA)
EXPO-LIBRO, 1 DE JUNIO 2018, 7,30 DE LA TARDE.

A CARGO DE MARÍA MAGDALENA CÁNOVAS MARTÍNEZ



Muy buenas tardes queridos amigos. Amigos porque ya nos conocemos algún tiempo, sobre todo en las presentaciones de las dos tandas anteriores de la serie Aires del Sur. Y queridos porque son ustedes incansables reincidentes y esto tiene un nombre: “amistad y querencia hacia el autor”



No voy a repetir las bondades de la escritura de Jesús Cánovas, mi querido hermano. Todos ustedes, los que lo han leído y repiten las conocen: su cruda  ironía caustica. La buena y sana ironía del que se ríe de sí mismo, de las circunstancias,  de la vida misma, de lo humano, aunque no ciertamente de lo divino. La ironía tremenda que hace escarnio de las debilidades de nuestra especie.   Sobre todo en esta tercera tanda de Aires del sur, donde la ironía se hace sutil, se vuelca sobre sí misma para reflexionar sobre ese ello profundo y misterioso que contiene la semilla de nuestra grandeza y también de nuestra ruindad.  Donde se esconden  al acecho las pasiones más bajas y también las nobles, como diría el gran Platón, aquellas  que nos hacen seres irracionales y las que nos llevan traspasar los límites de lo que somos y nos convierten  en el Animal Divino del que habla nuestro insigne filósofo del Materialismo Crítico Gustavo Bueno. No vivimos siendo, sino queriendo ser, vivimos siempre en camino hacia una meta  idealizada,  en camino de algo que se desea.

Por si hubiera entre nosotros alguien que no conoce a Jesús Cánovas, diré brevemente que tiene publicados 12 libros, 7 de poesía: A la Desnuda Vida Creciente de la Nada, del que tiene dos ediciones en Betania, Madrid, en el 1989 y en 1991 una segunda edición; Kirye Eleison, en Madrid Betania en el 1994; Estridularia, Murcia, Mirtya, 1999; La Luz Herida, Lorca, (Murcia) Espartaria 1999; Fanal de la Aventura, Águilas (Murcia) Hipocampo, 2000; Trasluminaciones y presencias, Murcia, Editora Regional, 2005; y, Otra vez la Luz, palomas, La sierpe y el Laúd (Colección Acanto), Cieza (Murcia) 2015; tiene publicados cinco libros de narrativa: Dulcísimas hebras de oro, (relatos), Murcia, Ediciones Tres Fronteras 2009; El Quinto Camino (Novela), Murcia Ediciones Tres Fronteras, 2016; Aires del Sur(primera tanda), (relatos), Murcia, Diego Marín Librero-Editor, 2017; Aires del Sur (segunda tanda) , (relatos), Murcia, Diego Marín Librero-Editor, 2017; y  Aires del Sur (tercera tanda) el libro que estamos presentando, publicado en Murcia, Diego Marín Librero-Editor, 2018. De las Revistas y Antologías que son muy numerosas no voy a decir nada.



Jesús con esta forma suya tan personal de escritura es capaz de aunar en un mismo párrafo, “nombres en “ico” y después transcribir un latinismo alquimista …su humor nace del aliento popular de la región, sus personajes son propiamente berlanguianos autóctonos, pícaros rurales y astutos lenguaraces”, a decir del crítico literario Antonio Ortega, al que le agradecemos su certera glosa.


Las peripecias vividas por estas gentes que desconocen sus límites y  se mueven escindidos, sufrientes y patéticos por los aledaños del esperpento, representan comportamientos arquetípicos surgidos del análisis filosófico-psicológico de las características humanas.








Aires del Sur (tercera tanda), está compuesto por cuatro relatos, “De Amicitia”, “Vida”, “Una experiencia paranormal”, y finalmente: “Diálogo hacia el final de la filosofía”.

De los cuatro libros o tandas, que componen la saga de Aires del Sur, ésta tercera entrega podemos decir  que es la que más se deleita en los abismos psicológicos de los personajes, algunos de los cuales rayan en la locura y el delirio, siendo muchos de ellos transversales en toda la saga de relatos: Grulí Mochuelar o Miguel Cagarrutio entre otros; así como los temas: La vida, la amistad,  sentido religioso, el hombre y la muerte. Todos ellos son temas de los que si realmente hiciéramos una profunda reflexión, seguramente nuestra vida sería quizá más feliz o simplemente distinta. La felicidad no está en las cosas sino en nosotros mismos en dialéctica con lo ilimitado, precisamente por nuestras limitaciones.

En estos relatos se entremezcla el análisis psicológico con la ironía de las situaciones cotidianas, haciendo que desde lo trágico surja la sonrisa profunda, sino la carcajada de nuestra propia pateticidad. Somos seres patéticos  y endiosados que nos sentimos libres cuando hacemos alguna maldad. En la naturaleza somos un forúnculo, y dentro la especie nuestro individualismo nos lleva a la propia extinción. Como individuos somos tan poca cosa frente a la naturaleza que estamos abocados a la tribu o sociedad como quieran llamarla. Pero eso sí, una tribu con identidad. La identidad es lo que nos hace únicos e importantes. Da mucho prestigio inventarse una identidad y pertenecer a ella; ya sea un grupo de senderismo, o literario, o una sociedad secreta, a voces claro, porque si no sabe nadie que pertenecemos a ella no tiene ninguna gracia.

El primer  relato, “De Amicitia”  habla de la amistad como necesidad humana. El protagonista que curiosamente se llama como el autor, hace un certero análisis fenomenológico del poeta “mediocre” representado como el Gnomo Sodomita, también conocido como el Detritus, al que hay que sumarle el arquetípico Trepario Retrepa o El poeta señorito, enfocándolos  desde el mundo literario. Rescata en este relato a Leopoldo, el amigo, el poeta, al que honran con el alboroque, práctica tradicional de este nuestro sureste cuando un amigo muere. 

Destacando  de esta forma la buena poesía de la mediocridad poética donde encontramos personajes tipo, como Miguel Cagarrutio, Excrementinis o Sarasates cualquiera entre otros no menos sarcásticos.

Las reflexiones del protagonista se suceden al hilo  de una cena típica de verano con amigos, bajo un hermoso cielo nocturno y la luna en su plenitud circundante. Describe con maestría y detalle un entorno bellísimo  cercano a  Cabo de Palos,  del que relata las peculiaridades  de sus montes y colinas, se recrea en la flora  y en los detalles mínimos de tal forma que el lector puede ubicarse con total precisión y gozar del lugar idílico.

Esta cena  nos recuerda  las comidas y cenas a las que Sócrates asistía como invitado de anfitriones  insignes y prestigiosos. En las cuales se discutían las cuestiones y temas candentes de la sociedad de aquella época, y, todo hay que decirlo, no se diferenciaban mucho de la temática de nuestra actualidad. La tertulia de la cena invita al lector a participar en la conversación; el lector se siente  como un contertulio más que tiene algo que decir en la sobremesa.

––¿Qué piensas de la amistad?
––¿Escribimos para ser reconocidos Jesús? ¿Por qué escribes?
––¿Cómo sería nuestra vida sin amigos? ¿Distingues entre amigos y conocidos?










––En el relato titulado “Vida” (Dedicado por cierto a una persona muy querida para ambos). El loco  pretende ser Dios.
––¿Qué piensas sobre la muerte?
––¿Es posible volver de la muerte?
––¿Por qué ese empeño a partir de Nietzsche en matar a Dios ?



“Una experiencia paranormal”,  es una hipérbole que se repite, leo literalmente:

 “Se suceden los días idénticos, uno detrás de otro; siempre idénticos. Aparece el valor rutinario de todo, el sentido fatuo de lo cotidiano, el desplazarse de acontecimientos y cosas para siempre decir lo mismo, para no decir nada… Me pesa esta rutina silenciosa, este túnel por el que he entrado y del que no vislumbro ninguna salida; todo es oscuridad aquí, muerte.”
Otro párrafo:

“Me levanto con Platón y me acuesto con Platón; Platón, Platón, Platón... Hay que repetirlo para que no se olvide, repetir a Platón, Platón, Platón... para que se fije en la memoria,… Mis clases consisten en la repetición de la muerte.
He vendido mi alma por unas pocas monedas, para, invariablemente, encontrar finalmente la melancolía… para darme de bruces con este ánimo sosegado desde el que contemplo el tránsito de las sombras, esas sombras que transitan por el mundo; mundo que es el conjunto de todas las sombras en tránsito, las sombras, las sombras que me hacen inmune y me insensibilizan al dolor”…

Experiencia paranormal es un  relato delicioso y clarificante que al hilo cartesiano de una clase de filosofía, sui generis (como suelen ser estas clases)  el profesor nos va  introduciendo en mundos posibles y nos relata las aventuras vividas junto al Pater Augustus, entre ellas una experiencia paranormal. Además constata cómo los mundos virtuales que están tan de moda en la actualidad  hace ya unos 2500 años Aristóteles  tenía una idea muy clara de ellos, de la “virtualidad”.
Si tenemos profesores entre el público enseguida reconocerán las características y vicisitudes de una clase.


––¿Sólo existe lo que vemos, tocamos y contamos? ¿Existen ad intra o ad extra nuestra realidades distintas?
––¿Acláranos una de las ideas que bullen en este diálogo, la educación actual nos convierte en sombras? ¿En seres oscuros? ¿en copias?









Esperpéntico y terrible el Diálogo hacia el final de la filosofía.  Este relato transcurre en una biblioteca infernal. Es un relato reflexivo a la par que delirante, leo literalmente:

Contemplo mi reflejo en uno de los grandes ventanales que dan a la noche. Un individuo de mediana edad, enfundado en una bata de cachemir, calza pantuflas azules de talón bajo; se halla sentado en un sillón barroco, de caoba y tafetán negro, estilo Luis XVI. Me mira estúpidamente. Su cara es vulgar, demacrada, encubierta por una barba poco cuidada que comienza a canear; como rasgo sobresaliente cabe señalar las dos bolsas que hay bajo sus pequeños ojos grises, ya que denotan una posible afición al alcohol. Ese individuo es chato, como si un puñetazo le hubiera hundido la nariz. Continuamente ha buscado enfrentarse consigo mismo, pero siempre ha terminado derrotado en el intento. ¿Cómo no podría dejar de serlo? Ha reducido y eliminado al máximo los estímulos externos que le distraen con el fin de ganar la transparencia de su ser, pero ha pagado un precio en exceso alto por tener una mente ágil y clara; un precio que no desea a las buenas gentes que se dejan llevar por comportamientos meramente mecánicos. Al contrastarse tan solo con las mínimas eventualidades que se pueden necesitar para la vida, con una reducción drástica de apremios, ha sondeado su propio abismo. Y ha sentido vértigo.

¿Por qué será que mienten los espejos?, se pregunta ese hombre extraño. Sus tersas láminas de cristal bajo el azogue no tienen fondo; únicamente son superficies pulimentadas que devuelven las imágenes, rotas, desfiguradas: fragmentos rotos de una identidad rota. Fragmentos… fragmentos… trozos de lo que ha sido o de lo que es, trozos en los cuales él apenas si se recuerda. Trozos rotos de sí que le llegan a la memoria, que reconoce y sospecha tienen algún significado, algo, trozos rotos que pululan y giran. Sabe que estos trozos también ansían, ellos como él, como él que no es sino fragmento, trozo o trazo de un enigmático e inmenso puzzle que enlaza todo lo que existe, no desaparecer, no anegarse, definitivos, en la nada”.


Aires del Sur (tercera tanda), tiene un magnífica portada conceptual que simboliza la biblioteca infernal, de ahí su color rojo fuego y el personaje frente a frente en un diálogo maldito. Enhorabuena a sus autores Daniel Plana y Antonio Campuzano por captar de una forma tan artística la esencia del relato.


Últimas preguntas:

––¿La locura es patrimonio de unos pocos afortunados o está en  la mayoría de las mentes?
––¿Hay algún loco que sea consciente de su locura?  Porque, ni locos ni cuerdos admiten serlo. ¿Dónde está la línea que los separa? ¿Quién tiene autoridad para señalar al loco del que no lo es? ¿Debemos fiarnos de los psicólos en este tema de la locura?
––¿Estaremos locos todos?
––¿La envidia, el odio, el resentimiento… nos pueden llevar a la locura?

Resta dar las gracias a los asistentes a Diego Marín, y al autor de Aires del Sur Jesús Cánovas que han hecho posible entre todos este acto.







Me resta pedir perdón a los que estuvieron y no están en las fotos, tema este ajeno a mi voluntad.


PUNTOS DE VENTA DE LAS DIVERSAS TANDAS AIRES DEL SUR:

EN MURCIA

 Las cuatro librerías de DIEGO MARÍN en Murcia:
                                   EXPO-LIBRO, Merced, 25, Murcia
                                   GONZÁLEZ PALENCIA, Merced, 25, Murcia
                                   ANTAÑO LIBROS, Puente Nuevo, 9, Murcia
                                   CENTRO DEL LIBRO EL TIRO,
Junto al Campus Universitario de Espinardo. Polígono El Tiro (parcela 78)

También se puede pedir por Internet a la Librería Diego Marín:

Libros de Jesús Cánovas Martínez (Catálogo Diego Marín)

           
Librería RAMÓN JIMÉNEZ, Salzillo, s/n, Soportales de la Catedral, Murcia.
            
EN CARTAGENA:

Librería LA MONTAÑA MÁGICA, Pintor Balaca, 34, Cartagena (Murcia)
            
EN ÁGUILAS:

Librería MANUEL GRIS, Conde de Aranda, 6, Águilas (Murcia).

EN LOS BELONES (CARTAGENA-LA MANGA):

Papelería YOYES

Si alguien desea algún ejemplar de AIRES DEL SUR de  cualquiera de estas tandas, firmado y dedicado, siempre puede ponerse en contacto conmigo, por chat o whatsapp, o en E-mail: mochuelagul@gmail.com





Ad astra per aspera.






domingo, 20 de mayo de 2018

TRES TANDAS DE AIRES DEL SUR



TRES TANDAS DE AIRES DEL SUR

JESÚS CÁNOVAS MARTÍNEZ

Diego Marín Librero-Editor.


Y ya por la TERCERA:

Son cuatro relatos agridulces o tragicómicos los que componen esta Tercera Tanda de Aires del Sur, en los cuales, al igual que en los de las tandas anteriores, se conjunta lo trivial con lo extraordinario, la ironía con la seriedad, el juego literario con una amenazante alteridad… Irrumpen, al lado de los ya transversales, Grulí Mochuelar o Miguel Cagarrutio, nuevos actores decididamente desestructurados que, si no se desvían hacia lo esperpéntico, resbalan de forma inexorable por los territorios de la locura.
«Un conjunto de cuentos que sorprende por su desenfado, desinhibición y amenidad, a pesar de que muchos de estos textos descubren complicidades y aficiones muy arraigadas en su insólito autor, catedrático de Filosofía, pensador libre y sobre todo escrutador del alma humana mucho más allá, si necesario fuere, de los límites habituales de la razón más objetiva, y que roza el esoterismo y las experiencias paranormales, aunque sin pasarse un punto de lo aceptablemente habitual» (Francisco Javier Díez de Revenga).
«La riqueza del vocabulario empleado, la introspección, la crítica vitriólica, pero sobre todo esa elevación de la realidad a categoría de Literatura, todo ello reporta que Aires del Sur, en sus sucesivas tandas, sea un libro que recomiendo leer pues no va a dejar al lector indiferente… Personajes extraños, crepusculares, deambulan por una realidad casi mágica donde el paisaje, el duro paisaje surestino de ramblas, montes pelados, pozos en los que puede aparecer cualquier presencia turbadora, constituye un escenario casi onírico que los arropa o desnuda…» (Ana María Alcaraz Roca).
«Otro tema que aparece en los relatos de Aires del Sur es el esoterismo, la brujería, las condiciones o condicionantes de la Astrología, campo donde afloran personajes extraños, entre la línea que separa lo natural y lo paranormal, o como refiere el autor con su constante ironía, “para anormales”… Aires del Sur supone una visión de la cotidianeidad, agudizada por la ironía a la vez que por la trascendencia…» (Francisca Martínez Merinos).
«De los cuatro libros o tandas que componen la saga de Aires del Sur, esta tercera entrega es la que más se deleita en los abismos psicológicos de los personajes, algunos de los cuales rayan en la locura y el delirio. El autor, desde una fenomenología de las situaciones cotidianas, apertrechado de la ironía a la que ya nos tiene acostumbrados, hace que aflore una sonrisa profunda sino la carcajada, al mostrar sin ningún tipo de ambages o cortapisas nuestra propia pateticidad» (Magdalena Cánovas Martínez).


 Puntos de venta de las TRES TANDAS DE AIRES DEL SUR:
           
EN MURCIA

 Las cuatro librerías de DIEGO MARÍN en Murcia:
                                   EXPO-LIBRO, Merced, 25, Murcia
                                   GONZÁLEZ PALENCIA, Merced, 25, Murcia
                                   ANTAÑO LIBROS, Puente Nuevo, 9, Murcia
                                   CENTRO DEL LIBRO EL TIRO,
Junto al Campus Universitario de Espinardo. Polígono El Tiro (parcela 78)

También se puede pedir por Internet a la Librería Diego Marín:

Libros de Jesús Cánovas Martínez (Catálogo Diego Marín)

           
Librería RAMÓN JIMÉNEZ, Salzillo, s/n, Soportales de la Catedral, Murcia.
            
EN CARTAGENA:

LA MONTAÑA MÁGICA, Pintor Balaca, 34, Cartagena (Murcia)
            
EN ÁGUILAS:

Librería MANUEL GRIS, Conde de Aranda, 6, Águilas (Murcia).

EN LOS BELONES (CARTAGENA):

Librería YOYES.

Si alguien desea algún ejemplar de AIRES DEL SUR de  cualquiera de estas tandas, firmado y dedicado, siempre puede ponerse en contacto conmigo, por chat o whatsapp, o en E-mail: mochuelagul@gmail.com


Ad astra per aspera.

miércoles, 9 de mayo de 2018

PARA LEER GILIPOLLECES, ABRIR EL PERÍÓDICO...


PARA LEER GILIPOLLECES, ABRIR EL PERIÓDICO…


De verdad que sí, no hace falta irse muy lejos. Puede ocurrir en la casa de uno, en el bar o en la cafetería de la esquina. Las gilipolleces saltan a los ojos. Basta con abrir el periódico, como hago yo cuando me tomo el segundo café mañanero. Lo hago para espabilar, y lo consigo. 
Junto a la taza humeante y aromática, abro las páginas de un periódico local, y después de leer el horóscopo, comienzo a hojearlo. Doy un sorbo a mi café, y paso páginas. Y encuentro noticias frescas, como esta: “La marea verde con todos los colores del arco iris”. Paso más páginas y hallo otra: “Estrella de levante presenta su nueva cerveza con limones de la huerta de Santomera”. Oye, tenían que ser de Santomera, y supongo que aplaudieron en la presentación. Empieza la cosa a ponerse heavy, y yo a despegar el sopor: “La Base aérea de Alcantarilla intentará batir el récord nacional de caída libre.” ¡Joder con la Base, quién lo iba a decir! Aunque, después pienso, que quizá no haya intencionalidad por parte de la base en batir ningún record, y menos de caída libre, pues el de Cristina Cifuentes ha sido muy difícil no solo de mejorar sino de igualar. Insuperable. De libro Guinness. Pero no, discurro en mi coleto, no se trata de la Base. Se trata de la creatividad del redactor que ha arriesgado una potente metonimia. Y, para riesgos, otra figura literaria. Un oxímoron, eso creo: “La ciencia se acerca a los… de tal localidad (omito el gentilicio por pudor) en los bares”. ¡Genial! 
El ánimo con que me he levantado, un poco tristón, parece que definitivamente se disuelve. Se aclara, y me aclaro. Otra, esta imputable a una genial ocurrencia, no del redactor, sino del individuo objeto de la noticia: “Detenido por subirse a un tejado y lanzar tejas a la gente.” ¡Facundo, cómo está el mundo! Y es que hay gilipollas a mansalva. Abundan. Incluso entre los ladrones: “Ahuyentan a un ladrón en un Burger King de Murcia al grito de “¡Policia!”
Todo esto en el mismo día, y porque no me he detenido lo suficiente. No me he esmerado. Y mejor así. Porque de lo contrario debería calibrar en su justa medida noticias como esta: “Sufre daño neurológico al operarse de juanetes”. 
¡Cuánta enjundia! Y más que no digo. ¿Seremos objeto los ciudadanos de a pie de algún secreto plan de ingeniería social? En fin, que soy muy ignorante. Pero mucho. No sé ponderar los adelantos de la ciencia y, en especial, de la medicina. Ni tampoco la complejidad del ser humano. Pero, aun con lo leído, ahora que bien lo pienso, no espabilo. Leo, leo, y cuanto más leo, más tonto me queo. Y es que para leer gilipolleces, basta con abrir el periódico.


Jesús Cánovas Martínez
Todos los derechos reservados©
Ad astra per aspera.